Con esto se pone en evidencia que las palabras del embajador judío en la Argentina, incitando a las huestes judías a tomar el poder, no son efímeras ni ilusorias. En efecto, lo tomaron en 1958.
En la pág. 144 del libro Páginas escogidas, Krebs expresa: "...Que pueden surgir Estados nuevos? Lo sabemos, lo vemos... Las Colonias (judías) se declaran independientes de la metrópoli... Los Vasallos se emancipan del Soberano; territorios recién descubiertos se constituyen en estados independientes..." "Es cierto que el Estado Judío está concebido como una creación completamente original, en un territorio que no ha sido todavía destinado para tal fin... Pero no son las existencias de tierras las que constituyen el estado sino los hombres unidos por la soberanía".
De aquí las manifestaciones de Herzl; de aquí la acción del Sionismo; de aquí la inmigración en masa y la formación de la "Confederación de Provincias Patagónicas" que abarca toda la extensión de la
Cordillera de los Andes; de aquí el paralelo 42, las concesiones petrolíferas, la radicación de capitales foráneos, etc. En la misma página, destaca: "Existe, por ejemplo, una Soberanía sin fundamento material (territorio), la más respetada del Mundo: La Soberanía del Papa". (Por eso la creación del Sionismo como organismo mundial, en cuyo seno fue reconocida una representación llamada Comité.)
Esto lo planificó Herzl en 1896. En 1914-1918 se produce la guerra mundial y en el Acuerdo de Versailles nace la primera organización mundial: la "Sociedad de Las Naciones", que en sí constituye el ensayo del Gobierno Universal, meta del Judaísmo Internacional, de la Masonería y del Comunismo.
Esto origina la elevación internacional de la Posición judía. En 1939-1945, la segunda guerra mundial dio origen a la Organización de las "Naciones Unidas" (ONU), en reemplazo de la Sociedad de las Naciones. En ambas Organizaciones fueron numerosos los judíos intervinientes, y sus resoluciones han sido impuestas de acuerdo a las conveniencias judías. Hoy vemos que todos los países del mundo supeditan hasta las cuestiones más insignificantes a las decisiones de organismos internacionales, regidos por judíos, quienes tratan de centralizar todas las actividades económicas, políticas, sociales, educacionales, militares, etcétera.
"En las Ciencias Políticas tiene actualmente general aceptación la Teoría de la necesidad fundada en la razón. Esta Teoría es suficiente para justificar el origen del Estado y no puede ser refutada histórica- mente como la Teoría del Contrato" (se refiere al "Contrato Social" de J. J. Rousseau) (op. cit., pág. 144). El territorio de Israel no cubre las necesidades judías y con este pretexto ellos se adjudican el derecho a apoderarse de otro territorio para agrupar a su colectividad mundial, que llegaría actualmente a algo más de 20 millones de individuos. "En lo que concierne al surgimiento del Estado Judío, dice Herzl, me apoyo absolutamente en la Teoría de la necesidad funda- da en la razón" y agrega: "Pero en esta Teoría se elude la Cuestión del Estado". "Resulta imprescindible una razón legítima".
Si esa "razón legítima" a que hace referencia no existiera, se hace necesario crearla, y para crearla nada mejor que la agitación de las masas, a cuya obtención sólo se podrá llegar provocando el caos, acrecentando la miseria, corrompiendo en forma deliberada y constante, juntamente con la negación de todos los derechos soberanos de la Nación. Esta acción provoca en las Provincias el deseo de independizarse del Gobierno Central corrupto y dictatorial. Sucintamente, ésta es la política adoptada por nuestro actual Gobierno.
Cabe ahora preguntarse, por qué y para qué nació la idea de la creación de la "Confederación de Provincias Patagónicas". Reflexionemos también sobre la situación del Gobierno central con respecto a las provincias en materia política y económica, y si las disidencias que se han producido y siguen produciéndose no son provocadas y si ello no pudiese constituir la invocada "razón legítima". Se están dando las condiciones para que una circunstancial "Confederación de Provincias", basada en esa "razón legítima" (provocada) rompa con el Gobierno central, declare su independencia y pida su reconocimiento a las Organizaciones Mundiales (O.E.A. y O.N.U.) y a las grandes potencias, EE.UU., Rusia, Inglaterra, Francia y conociendo que tanto esas organizaciones mundiales como las grandes potencias están regidas, directa o indirectamente por Judíos, es de presumir que el reconocimiento se otorgaría "ipso facto". En tal caso cabe preguntarse si podría el Gobierno central aún en el caso de ser ejercido por argentinos patriotas intervenir con sus fuerzas para reprimir a esas provincias rebeldes. Evidentemente, NO; pues si lo intentara no haría otra cosa que invadir los territorios de una nación recientemente creada y reconocida por países y organismos mundiales.
Si tal ocurriera, daría lugar a que esas Organizaciones Mundiales concurrieran con fuerzas armadas en auxilio de la Nueva Nación, en uso de las facultades que les han sido conferidas y ya con muchos precedentes (casos de Corea, el Congo, canal de Suez e incluso la sanción aplicada por la O.E.A. a la República Dominicana).
Entonces, de una u otra manera, la Argentina sería sometida y obligada a la pérdida de la región más rica de su territorio o, en su defecto, a la pérdida total de su soberanía.
En esto consiste realmente el Plan y lo que está pasando en nuestro país no es otra cosa que el Plan puesto en práctica, y actualmente, en pleno desarrollo y evolución. La mayoría de los argentinos ignoran esta conspiración, pero hay otros que conscientemente la apoyan. Muy duros tendremos que ser con ellos.
Tienen estrecha relación con el Plan la totalidad de las concesiones territoriales de petróleo, estratégicamente ubicadas; las ventas de grandes extensiones del territorio andino de un extremo al otro del territorio patrio; la radicación indiscrecional de capitales internacionales judíos, sin ajustarse a las mínimas prescripciones legales existentes, con la única excusa de ganar tiempo para el desarrollo de la Nación; la exaltación de todo lo extranjero y la inferiorización y el desprecio por todo lo argentino; etcétera.
Otra de las cosas que está íntimamente ligada al Plan es la liberación de impuestos al sur del Paralelo 42, creando una situación de privilegio para esa zona y encendiendo un antagonismo, ya manifiesto, con el resto del país.
Actualmente la R. Argentina sufre el sometimiento total de la economía y de la soberanía nacional al capitalismo y política judía internacional (muy significativo es el caso del secuestro de Eichmann). Refiriéndose Herzl a esa "razón legítima" para la ruptura de relaciones o vínculos de dependencia con el Gobierno Central y la creación justificada de un Nuevo Estado, dice: "Creo que esta razón legítima puede ser encontrada en la "negotiorum gestio", para lo cual hay que considerar el conjunto de los ciudadanos sin discriminación (dominus negotiorum) y al Gobierno como "gestor" . . Los romanos, gracias a su maravillosa conciencia del derecho, crearon la "negotiorum gestio", una preciosa obra maestra".
Sigue...
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